Nuestra Historia

"En Honor a ellas es el nombre de La Chapeta"

Ella Aprendió a cocinar solo con amor, ese es su otro secreto.

 

La historia empezó con las manos de Eliza Lozano Maldonado, mulata hermosa hija de un español. Por esa suerte y el repentismo del pueblo, la rebautizaron “Chapeta” .

 

Chapeta: Derivación de chapetón, como le decían a los españoles recién llegados.

 

Eliza levanto su casa a punta de empanadas, haciendo sancochos, rellenas y asando ovejos que le encargaban en las fincas de los ricos.

 

La tradición continuo en manos de sus hijas Matia y Luisa lozano que siguieron sus sabios consejos para la preparación de los exquisitos platos al pie de la letra: Mezclar los ingredientes con las manos y usar leña de guayabo para el fogón.

 

Sus nietas: Idalia y Gladys lo aprendieron todo desde que sus manos apenas alcanzaban para ventilar el fogón.

 

Ahora con mas de 80 años, siguen en la misma casa de la “Chapeta Mayor”, en el mismo fogón y solo sábado y domingo como reza la tradición cocinando las mismas recetas y con mucho amor.

 

TULÚA es la tierra de mis queridas “Chapetas”, municipio colombiano perteneciente al departamento del Valle del Cauca.

 

Para que se haga una idea de lo que significa en ese pueblo, hay un puente en Tulúa que el escritor Gustavo Alvarez Gardeazábal, cuando fue alcalde, bautizó como el “Puente de las Chapeta”